Merluza a la plancha

Rodajas de merluza

Hacer unas rodajas de merluza a la plancha no es complicado. Lo complicado es que no terminen destrozas en el proceso, que es lo normal cual hacemos pescado a la plancha.

De este modo, vamos a ver una receta con la cual nos saldrán unas rodajas de merluza increíbles y enteras.

El secreto está en la pescadería

El secreto para que las rodajas de merluza no se rompan está en la pescadería. En lugar de comprar merluza congelada, cuya carne se rompe en el  proceso, lo que vamos a hacer es comparar unas rodajas de merluza fresca.

Al pescadero le vamos a decir que nos corte la merluza bastante gruesa, en rodajas que van desde los 1,5 a los 2 cm. Pueden parecer muy gruesas, pero lo cierto es que se van a cocinar enseguida.

La plancha tiene que estar bien caliente

Otro de los secretos para que la merluza no se rompa es que la sartén tiene que estar muy caliente, sin que el aceite suelte humo y que sea perfectamente antiadherente. Si se pega, aunque sólo sea un poco, no nos sirve.

Para preparar la sartén hay que extender un poco de aceite y ponerla a fuego vivo. Una vez que el aceite está bien caliente es hora de colocar las rodajas de merluza, poniendo un poco de sal por encima.

Cuando la rodaja cambia de color por arriba es hora de darle la vuelta, el momento más delicado. Parece mentira, pero la mejor forma de voltear la rodaja no es con unas pinzas, ya que se rompería, sino que es mejor hacerlo con una espátula.

Primero metemos la espátula por debajo, para soltar la rodaja y luego la volteamos. Calculamos más o menos el mismo tiempo que ha estado por la primera cara y apagamos la sartén.

Le vamos a poner un aliño para que estén más ricas

Para mejorar el sabor le vamos a poner un aliño tradicional y sencillo que haremos antes de poner las rodajas.

El aliño consiste en coger un mortero, poner un poco de sal, dos  o  tres ajos y un  buen manojo de perejil. El perejil es mejor que sea fresco, pero si no tienes lo puedes poner de bote, seco.

Cuando todo esté bien machacado se le pone un buen chorro de aceite de oliva, se mezcla y se deja preparado para un momento antes de sacar la merluza. Lo vertemos por encima de la rodaja, lo dejamos calentar un poco y listo.

No dejes que la merluza se cocine con el aliño, pues entonces se va a secar y lo que es peor, el ajo se va a quemar, con lo cual tu merluza tendrá un sabor amargo y tendrás que tirarlas a la basura.