tosta con salmón y salsa

Tosta de salmón

Las tostas se han puesto  muy de moda, sobre todo gracias a algunos bares que las sirven a diario. Son platos sencillos, muy vistosos y ricos, que además se preparan en unos pocos minutos, con una buena rebanada de pan y lo que tengamos a mano.

Hoy os  voy a enseñar a preparar una tosta de salmón a la que vamos a dar un toque exótico con una salsa de rabanitos.

Empezamos preparando el pan

El pan tiene que ser fuerte y grande, es decir, que las barras no nos valen. Hay que poner un pan payés, de pueblo  o pan gallego. Dependiendo de donde viváis este pan se conoce con diversos nombres, e incluso lo podéis conseguir con semillas, más sano y natural.

Hay que cortar las tostas que nos hagan falta y pasarlas por una sartén o un asador. Lo mejor es no ponerles aceite y dejarlas hasta que queden crujientes, pues no hay necesidad de quemarlas.

Vamos con la salsa de rabanitos

La salsa es lo que más trabajo nos va a llevar, aunque se hace casi sola en la batidora. Para empezar, cogemos el vaso de la batidora y ponemos unos seis rabanitos lavados y si queremos troceados, para que la batidora trabaje menos.

Al vaso le añadimos un manzana pelada y también troceada, sin el corazón. También ponemos hojas de perejil y cilantro, que le darán un bonito color verde y un sabor muy fresco.

También ponemos pimienta negra, a poder ser recién molida,  un poco de sal y un yogurt natural sin azúcar, que le dará una buena consistencia a la salsa y el toque de acidez que le falta.

Se tritura todo bien, hasta que quede una salsa fina, que vamos a emulsionar poniendo un chorro de aceite de oliva, sin pasarnos para que la salsa no sea demasiado calórica. Batimos de nuevo y probamos para ver si le falta sal o pimienta.

Ya tenemos la salsa que pondremos encima de las tostas, cubriendo bien el pan que para eso la hemos hecho.

Ya tenemos el plato casi finalizado

Llegados a este punto sólo queda ponerle una o dos lonchas de salmón ahumado. El tamaño de las lonchas va en gustos, pero con un par queda perfecto. Podemos finalizar el plato poniéndole unas pocas nueces molidas, para que el plato cruja, además de añadiéndole un chorrito de aceite de oliva virgen extra, que le va muy bien al salmón.

Como ves, en diez minutos puedes preparar unas tostas que te sirven para desayunar, para el aperitivo o incluso te pueden solucionar una comida o una cena si tienes prisa, no tienes demasiada hambre o no te apetece pasarte horas en la cocina pasando calor.