Macarrones con carne picada

Macarrones con carne

La pasta es muy fácil de hacer y además se cocina rápida, por lo que siempre es un plato socorrido, que podemos hacer cuando no tengamos tiempo o cuando no tengamos muchas ganas de cocinar.

Por eso, hoy os voy a explicar una receta de macarrones con carne picada que difiere de las que hay por ahí, pero que resulta muy sabrosa, y lo que es más importante, muy rápida y fácil de hacer.

Ponemos los macarrones a cocer

Cocer macarrones no tiene ninguna ciencia. Hay que poner una olla grande, mejor pasarse pues si la olla es demasiado pequeña los macarrones no se pegan bien, llenarla de agua, ponerle un chorro de aceite  y un puñado de sal.

Cuando el agua hierva ponemos entre 100 y 125g de macarrones por persona, dependiendo del hambre que tengamos y de lo comilones que sean los comensales. En unos 8-10 minutos tendremos los macarrones listos, dependiendo de si la pasta nos gusta más blanda o más dura.

Freímos la carne picada

Por otro lado, lo podemos hacer mientras se cuecen los macarrones, vamos a freír la carne picada. Podéis poner la cantidad que queráis y la carne que os apetezca, o incluso mezclar varios tipos de carne.

Si en ese momento no tenéis carne picada en casa, podéis coger el accesorio picador de la batidora y meter la carne que tengáis en el frigorífico en él.

Con la carne picada, ponemos aceite en una sartén, lo calentamos y ponemos la carne, removiendo bien para que se desmenuce y quede fina. A la carne le ponéis sal, pimienta y si queréis alguna especia como el orégano.

Vamos removiendo y mientras se hacen los macarrones tendremos la carne. Está hecha cuando notemos que se pega un poco al fondo de la sartén.

Preparamos los platos

Escurrimos los macarrones y los ponemos en cada plato. La carne picada también la repartimos y ahora llega el momento del tomate.

Como he dicho, el plato iba a ser fácil y rápido, así que el tomate es tomate frito de bote, que es económico, ya está hecho y está muy rico.

El plato lo podéis completar con queso para pasta, el cual lo podéis gratinar en el micro, aunque yo no lo suelo hacer, ya que si ponéis el queso cuando los macarrones están bien calientes se funde con ellos, creando un sabor muy rico, en especial si el queso es en polvo, que es el que mejor se mezcla si no vamos a gratinar.

El tomate lo podéis cambiar por cualquier salsa de bote que vendan para pasta, la cual podéis calentar al baño maría antes de ponerla al plato, para que esté más rica, y para que no nos enfríe los macarrones.