Receta de alubias pintas

Alubias pintas

Hay un enorme miedo a comer legumbres porque engordan, cuando lo cierto es que las legumbres son una de las mejores fuentes de hidratos de carbono, ya que proporcionan hidratos de absorción lenta, en contraposición a otros hidratos como los de la pasta, que provocan picos de insulina.

Además, también se teme a lo conocidos como “sacramentos”, que no son más que carnes de cerdo, ya que se tiene la idea de que la grasa engorda, cuando los expertos llevan años diciendo que no.

De esta manera, hoy te traigo una receta de alubias con sus sacramentos, ideal para los días de frío que nos esperan.

Ponemos las alubias a remojo

Lo primero que tenemos que hacer es coger unos 350 gramos de alubias, para cuatro personas o tres si coméis mucho, y ponerlas a remojo la noche de antes, para que se cuezan mejor, ya que si no lo haces no se van a cocer.

Si vives en una zona con el agua dura, ponlas en agua mineral, tanto a la hora de remojarlas como a la hora de cocinarlas.

Las alubias a la cazuela

El día después de ponerlas en agua cogemos una cazuela grande, ponemos las alubias y los vegetales que tengamos por casa. Por ejemplo, les va muy bien el tomate, el ajo, la zanahoria, el puerro, la cebolla y el nabo.

Añade estos vegetales al gusto y ahora prepara los sacramentos. En cuanto a los sacramentos hay muchas formas de hacerlos, pero a mí me gusta que suelten todo su sabor.

Por eso, los añado al principio. Puedes poner morcilla, chorizo, trozos de tocino, huesos de jamón, de ternera, etc. Se trata de aprovechar lo que en ese momento tengas por casa.

En cuanto al chorizo  y a la morcilla, si los quieres más enteros los puedes añadir unos 15-20 minutos antes de apagar las alubias, pero como he dicho, a mí me gusta que se haga todo junto.

Cuando esté todo añadido le das al fuego y lo dejas cocer alrededor de dos horas, dependerá de la dureza del agua y de la cantidad de verduras y sacramentos que pongas. Te recomiendo que cuando llegue a las dos horas de cocción vayas probando.

En cuanto a la sal, lo mejor es que pruebes al final, pues algunos de los sacramentos suelen tener sal, de manera que si le añades más es probable que el guiso te quede salado, lo que lo estropearía.

Para finalizar el plato, un poco antes de sacarlo le puedes poner pimentón dulce, que le da un color y un sabor interesante. Ojo con el pimentón, ya que podemos ponerlo picante sin darnos cuenta, algo que no le va demasiado bien al plato. Lo mejor es poner pimentón dulce sin ahumar, que no añadirá sabores extraños a nuestra olla de alubias pintas con sacramentos.