dorayakis

¿Cómo hacer dorayakis?

Es posible que la palabra dorayaki no te suene de nada, pero si tienes hijos pequeños casi seguro que los conoces, pues son unos pastelitos japoneses que salen en algunas series de animación, como por ejemplo en Doraemon.

Si te llaman la atención estos pastelitos, los puedes hacer en casa con un poco de tiempo y con la ayuda de tus hijos, ya que así es más divertido. Vamos a ver la receta.

Primero preparamos la masa

Los dorayakis no dejan de ser una especie de panecillos o tortas, por lo que lo primero que hay que hacer es prepara la masa, con la cual los vamos a hacer, pues en verdad no son más que masa.

La masa la hacemos poniendo en un bol dos huevos, 50 gramos de azúcar de caña, un chorro de miel y un poco de sal. Como siempre, si lo ponemos en un bol grande se mezcla mejor, así que toca darle a la varilla mezcladora o a la batidora si quieres hacerlo más rápido y con menos esfuerzo.

Una vez que esté bien batido le añades un cuarto de vaso de agua, unos 75 ml y bates otra vez, hasta que quede bien batido, con una textura fina.

Sin sacar la masa del bol hay que añadir 200 gramos de harina y una cucharada de levadura. Ésta no tiene que ser levadura especial y nos vale la de marca Royal, que encontramos en cualquier tienda.

Otra vez batimos y cuando terminamos hay que dejar reposar para que la levadura actúe. En concreto, vale con una media hora.

Preparamos la sartén para hacer los dorayakis

Lo siguiente es preparar la sartén.

Nos vale una sartén o una crepera, pero recomendamos si tienes una sartén de titanio, ya que distribuye mejor el calor y evitara que los dorayakis se queden pegados a la base de la misma. Ahora untamos unas gotas de aceite en el sarten, que restregamos con una servilleta, un papel de horno o con el dedo si la sartén aún no está caliente.

Calientas la sartén y entonces viene el momento clave, que es cocinar los dorayakis. Hacerlo es tan sencillo como coger una cuchara, rellenarla de masa y dejarla caer a la sartén, sin mover la cuchara.

El primer dorayaki te dirá si la temperatura es correcta, así que si lo es puedes seguir con los demás y viendo cuando se forman burbujas en la superficie, que es cuando hay que darles la vuelta.

Para ello te hará falta una espátula que de silicona o plástico, ya que los dorayakis se van a pegar a la sartén.

Cuando estén dorados por ambas partes los sacas y los dejas enfriar. Parece fácil hacerlos, pero la primera vez tómalo como una prueba, tanto para controlar la textura de la masa como la temperatura de la sartén. La segunda vez que los hagas te saldrán mejor y la tercera vez serás un maestro.

Cuando se enfríen los puedes rellenar con lo que te apetezca, como por ejemplo con nutella.